sábado, 26 de julio de 2014

MAYITA 1894-1989, UNA VISIONARIA DEL SERVICIO DE BANQUETES EN MEXICO

Acaba de salir a la circulación un libro “redondo”: 
Mayita 1894-1989... Su portada es la siguiente:


¿Por qué “redondo” si parece un libro normal?
Es necesario utilizar esta metáfora para hablar del virtuoso resultado material y bibliográfico conseguido en un libro de formato menor: 14x22 cm, 148 páginas y encuadernación con pasta dura.
Generalmente el diseño se subordina al contenido, es decir, el diseñador gráfico embellece, ordena y hace funcionales los contenidos literarios de toda publicación, sin mayor protagonismo. No participa de ninguna manera en su escritura, pero se esmera en “redondear” la publicación haciendo unitario y amable el libro, como una bella esfera.

Reunión de familiares y amigos vestidos al estilo afrancesado de la época.

El escritor, por su lado, se entrega a la narración, investigación, descripción, acopio de imágenes y demás, sin saber a ciencia cierta cómo se verá como libro. A veces el autor tiene un ideal gráfico, pero hasta allí. Prefiere revisar y corregir, pulir y editar su manuscrito hasta dejarlo “redondo”.

Reunión en el huerto de Puruagua. Los perros nunca faltaron en la familia de Mayita...

Pero en “Mayita 1894-1989” se dio el caso de que participaron en los contenidos literarios y en el diseño editorial y gráfico tantas voluntades como sentimientos e ingenios. El libro es producto de muchas horas de charla y evocación, de muchos archivos fotográficos, de muchos testimonios y de ganas de agradecerle a Mayita su temple y liderazgo. Por eso el resultado bibliográfico resultó tan bello como tierno, porque al terminar de leerlo queda en la mente del lector la certeza de que hay que luchar a brazo partido si el destino te pone a prueba... Por si esto no fuera suficiente mérito, el recuento de la vida de Mayita vida aportará a la historia de la alta gastronomía mexicana datos valiosos e inéditos.

Retrato de familia con sus hijos mayores y su perro

Trataré de hacerle una breve sinopsis.


María Margarita Gómez de Parada y Buch de Orvañanos es el nombre completo de Mayita. Nacida en el siglo XIX desde niña aprendió su rol femenino en una época de bonanza económica para su familia. Por aquel entonces Francia era el faro de México y de todas las naciones del orbe. La educación aristócrata tenía sus modelos. El ocio se traducía en viajes por Europa que duraban meses e incluso años. Mayita vivió todo este glamour de la “belle époque”. La moda de París, el estilo de comer, la etiqueta social, el buen gusto, el conocimiento de sus vinos y hasta la “gourmandise” fueron materias que Mayita no solo aprendió con gusto sino que dominó con grado de excelencia en su juventud, a tal punto que su familia le encargaba el complejo rol de organizar los banquetes familiares, siempre siguiendo la ortodoxia culinaria de París. Siendo muy joven disfrutó, supervisó y combinó el refinamiento social que haya expresión en la hospitalidad de una recepción donde debían sentirse como reyes los comensales –todos aristócratas y burgueses del porfiriato... Era claro que para entonces ya había superado con creces una tifoidea que incluso le arrebató la locomoción siendo niña. Ya se asomaba en su voluntad que ninguna desgracia le cerraría las puertas para siempre.

Mayita el día de su boda con con Ignacio.

Casó Mayita con Ignacio Orvañanos Quintanilla en 1917. En el libro se hace un espléndido retrato de la época en México, cuando ya la Revolución mexicana había concretado una constitución que le separaba definitivamente del régimen anterior. Poco a poco los días de soleada abundancia para los Orvañanos Gómez de Parada se fueron tornando más y más oscuros hasta que en la década de los treintas las haciendas que poseían fueron repartidas entre los campesinos. Una de ellas era particularmente valiosa para ellos: Puruagua, zona purépecha pero ubicada en el estado de Guanajuato. La fortuna les había vuelto la espalda definitivamente.

El camino hacia la hacienda cruzaba así los ríos

Sin ingresos mayores se tuvieron que adaptar como pudieron a la estrechez económica. Mayita no bajó la guardia. Comenzó a hacer mancuernillas y corbatas y a venderlas casi casi casa por casa, pero era insuficiente. Aunque no fue en estricto sentido una cocinera al frente de sus ollas, su dominio de la gastronomía francesa asociado a su innata habilidad gustativa y olfativa le dieron la idea de dar clases de cocina en su casa a sus amigas de alcurnia y a las cocineras de ellas. Organizó para ello a Lo, –su propia hermana– y a la servidumbre que no le abandonó en la hora adversa: Morenito y Modesta.

Dejemos que el libro nos cuente la siguiente anécdota (pág. 36):

“Para una de las clases se le ocurrió traer de Puruagua a un panadero que hacía unas rosquitas deliciosas con pulque. Cuál no sería la sorpresa y la risa de Mayita y sus elegantes alumnas cuando vieron al panadero echarse buches de pulque para rociar la masa. En ese entonces a Mayita no le pasó por la mente que con esas clases daba el primer paso para fundar uno de los mejores negocios de banquetes que ha tenido México: Banquetes Mayita.”

Rodeada del personal de Banquetes Mayita

En efecto, la cocina “y su circunstancia” se convirtieron en la nueva misión de nuestra protagonista. Supo integrar sin complejos ingredientes mexicanos a la ortodoxia gastronómica francesa revolucionando el sabor de los platillos, por ejemplo las “crepas de huitalcoche”, el mango de manila, el cangrejo moro de Campeche... El nuevo méxico revolucionario necesitaba expresarse ante el mundo con novedades en la mesa también. Mayita y sus intuiciones empresariales, sólidamente basadas en su dominio de la etiqueta francesa aprendida y practicada en la juventud, le abrieron de par en par las puertas del éxito. Se entregó a él día y noche con enorme energía, sin complejos, sin rencores y sin tristezas y atendió las mesas del nuevo régimen revolucionario, sirviendo banquetes a presidentes de la república y además a huéspedes insólitos como Charles de Gaulle y Jacqueline y John F. Kennedy, el papa Juan Pablo II cuando visitaron México, entre otros... “El estilo y la manera especial de servir de Mayita era el de las viejas familias aristócratas de México” (pág. 44).

Soirée elegante en la ciudad de México

Tuvo éxito empresarial Mayita en una época en que la mujer ni siquiera tenía derecho a votar. Su ingenio y habilidades para analizar problemas y resolverlos le llevó desde muy joven no solo a reparar autos y motores de vapor, sino a inventar máquinas que le ayudaran en su cocina y mantuvieran la calidad, sabor y temperaturas ideales para halagar a sus comensales. Mientras sus amigas no salían a la calle sin un “necesaire”, ¡Mayita llevaba además una sofisticada caja de herramientas!... Y vaya que si le fue útil en muchas ocasiones inéditas, inclusive a la hora de servir banquetes, donde el Estado Mayor Presidencial no dejaba pasar ni a una mosca.

Con su hija Márgaro y personal de Banquetes Mayita

Así fue como Mayita estuvo por años al frente de su personal, muchos de ellos oriundos de Puruagua. Dirigió y formó a sus hijas quienes más tarde le ayudarían en el negocio. Brilló por su don de gentes, su estilo optimista, su austeridad prudente y su afán por servir regiamente. Su familia resalta en este libro su devoción religiosa y su feliz matriarcado. La fortuna le volvió a sonreir, pero gracias a su fortaleza y tenacidad. Falleció a los 95 años de edad, en 1989.

Rodeada de sus cinco hijos

El lector se preguntará qué hace el reseñista hablando de un libro “no oaxaqueño” en un blog bibliográfico regional... Sucede que le tocó a Carteles Editores imprimir y encuadernar este amable libro porque Alicia Arrangoiz Julien y Juan Pablo Fernández, diseñadores editoriales de “Mayita 1894-1989”, viven y trabajan en esta ciudad de Oaxaca de hace unos años a la fecha. Alicia viene siendo biznieta de nuestra protagonista, pues es hija de Jaime Arrangoiz, quien a su vez es hijo de Guadalupe, una de las tres hijas que tuvo doña Mayita: Lupe, Márgaro y Male. Sus hijos varones fueron Ignacio y Luis.

El contenido se compone de: Introducción, Primeros años, Vida de casada, Los cambios, Banquetes, Vida familiar, Álbum de familia, Bibliografía y Agradecimientos.

Con su nieto Jaime

El libro, como dije al principio, es una obra al alimón, pero es de destacarse el motor de la obra: Jaime Arrangoiz Orvañanos que dedicó este volumen a su madre, doña Guadalupe. Ella solo conoció el manuscrito pero lamentablemente falleció poco antes de que el libro alcanzara la publicación.

Festejando nueve décadas de vida rodeada de su familia

Además de los ya mencionados participaron también en la investigación y entrevistas: Federico Zertuche González; en la redacción: Alicia Madrazo; en la revisión del original: Raúl Eduardo González y en el archivo y edición fotográfica: Jaime Arrangoiz Orvañanos, Alicia Arrangoiz Julien y Esteban Arrangoiz Julien.

Rodeada de nietos y biznietos


El libro se imprimió en papeles bond de 70 y 80 kilos. Goza de una tipografía clásica que se lee de corrido. Todo el volumen es blanco, lo que acentúa su suavidad. Contiene docenas de fotografías del álbum familiar y entre todas aportan su atmósfera en el tiempo. No tiene mayor ornamentación excepto un dibujo de flores en contraportada que, deduzco, fue el detalle con que a mano se ilustraron las invitaciones a la boda de nuestra protagonista... Las guardas negras de cartulina Iris, el listón separador rojo Burdeos y la cabezada clásica amarillo con rojo, aportan contenida sofisticación y modernidad al ejemplar. La única letra de estilo manuscrito es la utilizada para el título, pero consiguió el equipo editorial hacer una cálida semblanza de Mayita sin caer en la cursilería.

Con todas estas voluntades y muchas otras más que se anotaron en la página de agradecimientos se construyó este memorial a la vida y trabajos de una mujer que por su temple, merecía ser conocido mucho más allá de su ámbito familiar: doña María Margarita Gómez de Parada y Buch de Orvañanos, Mayita...

Juventud y madurez de Mayita

Agradezco a los editores su permiso para ilustrar esta breve reseña usando fotos de su Álbum familiar. (CSI).

jueves, 3 de julio de 2014

PATRIMONIO NATURAL Y CULTURAL DE OAXACA PARA PRINCIPIANTES

Ya está circulando la nueva edición del libro
PATRIMONIO NATURAL Y CULTURAL DE OAXACA PARA PRINCIPIANTES 
con textos y fotos de Claudio Sánchez Islas. Su novedad es su adecuación al Plan de Estudios oficial (IEEPO) de esta materia que se imparte en primero de secundaria. Pero tiene más novedades que diremos más adelante...

Está a  la venta en nuestras oficinas de Colón 605, Barrio de Los 7 Príncipes, Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca (colordig@gmail.com) y en las principales librerías, así como a través de los distribuidores estatales de libros de texto.

Su nueva portada es la siguiente:


He aquí su
ÍNDICE

Bloque I. Visión general del patrimonio natural y cultural del estado de Oaxaca  5
Las características del patrimonio natural y cultural.   5
Los elementos representativos del patrimonio natural de las comunidades y de cada región de Oaxaca.   5
Los elementos de la cultura de los pueblos.   7
Los términos: patrimonio natural y patrimonio cultural.   9
El concepto de “desarrollo sustentable”.   10
Los componentes naturales de las comunidades.   10
Los componentes naturales que caracterizan cada región del estado.   11
Las características del patrimonio cultural tangible.   12
Los elementos básicos que representan al patrimonio cultural intangible.   13
Las principales características naturales del estado.   13
La integración del estado por distritos y regiones.   17
Relación de los factores naturales vinculados con las actividades humanas en cada región.   19



Bloque II. El legado de origen prehispánico   25
El origen de los pueblos del estado de Oaxaca.   25
Dos miradas pero un mismo pasado: la historia y el mito.   25
Los procesos evolutivos y la organización de la sociedad de los primeros pobladores de Oaxaca.   27
Las aportaciones culturales de los primeros habitantes del territorio 
oaxaqueño.   37
Etapa de los centros urbanos (500 a.C.-750 d.C.)   38
Los vestigios arqueológicos prehispánicos: sus elementos característicos.   39
Florecimiento y caída de Monte Albán. Los Binnigula’sa   39
Etapa de los señoríos y cacicazgos (750-1521 d.c.)   41
Atzompa nuevos hallazgos   42
Los avances logrados por los pueblos prehispánicos en la entidad 
(pintura rupestre, escultura, joyas...).   43
Mitla   43
Los Ñuu savi y el estilo Ñuiñe   44
Los elementos característicos de la alimentación, salud, religión y educación.   45
Zonas arqueológicas bajo el cuidado del INAH.   46
Sitios integrados al catálogo de patrimonio natural y cultural de la humanidad por la UNESCO.   48


Bloque III. El mestizaje cultural: la fusión indígena y española   49
Transformación del paisaje: parajes, lagunas, cascadas, manantiales, ríos, bosques, cuidados y venerados por los pueblos prehispánicos.   49
Explotación de minerales.   52
Condiciones que motivaron el mestizaje que dio origen a la población actual en nuestro estado.   52
Las principales aportaciones culturales de los grupos étnicos y de los colonizadores.   53
Las principales actividades económicas durante el periodo colonial.   55
Los cambios sociales durante la Colonia en relación con el lenguaje, religión, salud, alimentación, vivienda y vestimenta.   57
Las principales obras arquitectónicas que se conservan en la entidad, construidas durante la Colonia.   60
Nueva España 1521-1810. El Barroco   60
Las características del arte desarrollado por españoles, indígenas y mestizos durante este periodo.   63
Edificios construidos en la época colonial en la entidad.   80
La utilidad que brindan a la sociedad edificios construidos 
en la época colonial.   82 



Bloque IV. Ocho regiones, una sola entidad: Oaxaca  89 
Las principales características naturales, actividades agrícolas y ganaderas 
de las regiones.   89
Las actividades comunitarias y la participación de las familias.   89
Las principales actividades agrícolas.   90
Principales productos artesanales regionales.   90
Los procesos de elaboración de productos artesanales en las ocho regiones   92
Las principales artesanías y trajes típicos que representan a las ocho regiones de Oaxaca   93
Trajes típicos de las regiones.   95
Ocho trajes regionales de Oaxaca: sus elementos.   96
El proceso de elaboración de los principales platillos que se consumen en las comunidades.   100
Principales platillos gastronómicos que se elaboran en las regiones.   101
Preservación de los principales platillos gastronómicos típicos de Oaxaca.   103
Las principales festividades civiles y religiosas que se realizan en las comunidades.   107
Las principales lenguas que aún se hablan en las regiones.   113
Lenguas originarias que prevalecen en el estado de Oaxaca.   115



Bloque V. Oaxaca: legado cultural   117
La producción musical de los oaxaqueños.   117
La Canción mixteca y la vieja bohemia.   118
Las obras de pintores y escritores.   119
Arte popular.   123
Arte de la fotografía.   125
Escritores oaxaqueños.   125
Instituciones que favorecen el resguardo del acervo cultural del estado: museos, galerías, bibliotecas y centros culturales.   127
La diversidad de bailes y danzas que caracterizan al estado.   130
La Danza de la Pluma y Flor de Piña, dos extremos.   134
Las principales rutas de comunicación y transporte en el estado de Oaxaca.   137
Acciones en favor del cuidado y preservación del patrimonio natural y cultural del estado.   138
Hacia un Oaxaca verde y el Juramento Ambiental latinoamericano.   139
El trabajo de los investigadores.   140
Los trabajos comunitarios en favor del cuidado y preservación del patrimonio del estado.   142
Las instituciones gubernamentales y fundaciones que preservan el acervo cultural y natural del estado.  143



Casos de Estudio   146
Capulalpan “Pueblo Mágico” de la Sierra Juárez.   147
Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca: IOHIO, A.C.   149
Maíz transgénico: Amenaza a nuestro patrimonio natural.   150
¿Triques, triquis, trikis, drikis o nanj nï’ïn?.   151
Inguiteria-Coixtlahuaca-Yodocoo: Llano de culebras... 
La paradoja Mixteca.   153
Chile chilhuacle de Cuicatlán, el alma del mole negro.   156
La grana cochinilla, una historia de película.   158
Noche de rábanos, obra maestra del candor popular.   160
Cuevas prehistóricas de Yagul-Mitla Patrimonio Mundial como 
Paisaje Natural.   161
Árboles históricos.   164
Finca cafetalera El Pacífico, Pluma Hidalgo, Pochutla.   166
El jaguar en peligro de extinción.   167
Parque estatal Hierve el Agua, San Isidro Roaguía.   168
La Ventanilla, Unidad de Manejo Ambiental en la Costa Chica.   171
Centro Mexicano de la Tortuga, Mazunte.   176
Iguanario de Cozoaltepec.   178
Retos y desafíos de nuestro tiempo.   179
Reflexiones finales.   182

Bibliografía.   184


La cantidad de fotos se ha visto incrementada echando mano de nuestros archivos haciendo aún más evidente el mensaje de nuestros patrimonios naturales y culturales, pues no basta con nombrarlos, siempre será más rico verlos. Por eso invitamos a colaborar con la educación de nuestros jóvenes al reconocido fotógrafo de naturaleza Jorge Douglas Brandon Pliego. Él ya tiene experiencia en esto, pues sus fotos se han publicado en libros muy hermosos y además en artículos de la afamada revista National Geographic. Además de ser oaxaqueño y excelente fotógrafo, es un ecologista en activo luchando por divulgar y proteger la flora y la fauna de Oaxaca. A él le propusimos crear esta suerte de "Arca (de Noé) Oaxaqueña" en donde hubiera un mínimo de especies que habitan Oaxaca desde antes de que el hombre existiera. Estas son sus imágenes:


Llevan una ficha científica que explica sus características y hábitat, así como si están en peligro de extinción:


Por si fuera poco también a través de su sección CASOS DE ESTUDIO toca el tema de los maíces transgénicos, el jaguar y los órganos históricos de Oaxaca:




...Nuestras tradiciones...
 ...así como la gastronomía...

...Fiestas...

...Antojos...

 ...Cerros sagrados...

...edificios barrocos...

...y trajes regionales, para no alargarnos más...


Cerramos esta entrada reproduciendo el texto que presenta la edición y que explica sus intenciones escolares y sus alcances:

Presentación

Este libro cuenta cómo se formó a lo largo del tiempo –millones de años– el patrimonio natural de Oaxaca. También cuenta cómo se fue formando su patrimonio cultural a lo largo de la historia –miles de años. Cuenta también la estrecha relación entre el Hombre y la Tierra, cómo el entorno natural influyó en el hombre primitivo, el surgimiento de sociedades tan sofisticadas como las prehispánicas y el choque –o encuentro– con otras culturas que dieron origen al mundo novohispano. También da cuenta de las hipótesis planteadas por las ciencias para explicarnos si las antiguas civilizaciones desaparecieron como consecuencia de catástrofes naturales... o humanas. Llega al final a presentar el estado actual de ambos patrimonios, sus aciertos y los desafíos que tiene en el futuro inmediato. Esta hecho en base al Programa de Estudio 2011. Educación Básica. Secundaria.Asignatura Estatal. Patrimonio Natural y Cultural del Estado de Oaxaca. IEEPO, 2012.
Está escrito con las técnicas del reportaje que ha buscado ejemplos concretos, ha ido directamente a conocerlos, a platicar con sus protagonistas –siempre gente del pueblo–, les ha fotografiado y ha tomado nota de sus opiniones y sentimientos. El trabajo de campo dio origen a los CASOS DE ESTUDIO incluídos aquí al final. Éstos tienen el objetivo de provocar en el lector –el estudiante tanto como el profesor– mayor interés, amplia curiosidad, muchas más preguntas y ganas de actuar en beneficio de ambos patrimonios. La historia no es solamente el pasado remoto inmóvil y silencioso, sino también parte de lo que hacemos o dejamos de hacer cada día.
Con esa información actualizada, busqué contrastarla con la perspectiva del tiempo, queriendo indagar cómo se ha llegado hasta este punto, quiénes participaron, cómo eran los hábitos y cuáles las ideas de nuestros ancestros... Seguí una línea del tiempo, la cual nos lleva desde lo más antiguo a lo más actual y de lo particular a lo general.  
Se tocan temas de ideología y religión, siempre de manera respetuosa. No está entre mis objetivos inclinar al lector hacia un sistema de creencias o demeritar otros, pero las interpretaciones de todos los temas sí son responsabilidad mía, pues son el modo como yo observo las cosas. Los datos de carácter típicamente histórico –fechas y nombres– los elegí en la medida a cómo contribuyeron a la conformación de nuestros patrimonios aquí reseñados. 
En el caso de los grupos étnicos también privilegié llamarlos como ellos mismos se nombran, por ejemplo los binnigula’sa’ que aún les llamamos con el nombre de raíz náhuatl “zapotecos”. Igual pasa con los ñuu savi a quienes los aztecas y posteriormente los españoles llamaron “mixtecos”.
Este libro fue diseñado para exponer decenas de imágenes porque ellas aportan mucha información que se puede comprender de manera más directa. Por ejemplo la fisonomía de la gente, sus atuendos y el color de sus trajes regionales; la variedad del entorno natural y el color de sus monumentos; los problemas ambientales y las soluciones tomadas o pendientes de conseguir... Agregué dibujos que son interpretaciones artísticas de momentos del pasado. Desde luego existen mapas y cuadros útiles. 
Una novedad es que puse sitios accesibles desde internet como sugerencias que reforzarán los alcances de esta publicación. Puse ligas (links) hacia páginas www donde lo he creído necesario porque abundarán información audiovisual y textual para los lectores. Los estudiantes de hoy deben tener un libro en una mano y una computadora en la otra. No se trata de dos herramientas distintas, sino de una sola indispensable para hallar calidad en el proceso enseñanza–aprendizaje y también para darle variedad de fuentes de información haciendo del estudio de este libro una actividad que resulte recreativa. Sin imaginación no hay historia: La historia nos sirve para conocer el pasado. La imaginación, para construir el futuro. Lo dijo Carlos Fuentes, el escritor.

CSI.










viernes, 11 de abril de 2014

CENTÉOTL EN LOS LUNES DEL CERRO EN OAXACA

La tarde del 10 de abril de 2014, en el patio del Hotel Casa Oaxaca, se presentó este libro cuya portada es la siguiente, habiendo compartido el micrófono este blogero con el escritor Salvador Sigüenza Orozco:

El diseño del libro se debe a Jorge Martínez.

El siguiente es el texto que leí al respecto. Le adornamos con unas cuantas de las imágenes que contiene esta valiosa investigación y agradecemos la gentileza de Guillermo García Manzano y Conchita Villalobos para otorgarnos el permiso de usarlas en esta entrada, aunque recordamos al lector que estas imágenes tiene Derechos de Autor protegidos.
En la edición participaron: el Instituto Universitario de Oaxaca, Horizontes de Arquitectura, Comex Grupo Autocolor de Oaxaca, Viga Producciones, el Ayuntamiento de Oaxaca, la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca, la Fundación Harp Helú-Oaxaca y Pacmyc (2012)-Conaculta.
No exagero si le digo que corra a conseguirlo porque es el tipo de textos que se agota en cuanto sale a la circulación.

Dulce Yanet Grijalva Martínez, 
de San Pablo Villa de Mitla, Diosa Centéotl 2013.


Iniciemos pues el viaje:

CENTÉOTL EN LOS LUNES DEL CERRO EN OAXACA. 

EL MITO LLEVADO DE LA MANO ENTRE LA URBANIDAD Y LA RURALIDAD

Autores: Prometeo Alejandro Sánchez Islas, María Luisa Acevedo Conde, Demetrio Quiroz, 
Guillermo García Manzano, María Concepción Villalobos López y un estudio introductorio 
por Salvador Sigüenza.
Ed. A Contragolpe. Letras.

Hay libros oaxaqueños que nacen condenados a leerse y re leerse. Éste es uno de ellos. 

Dos tipos de verdades hay en el origen de la pareja humana y ambas están contenidas en este libro: el mito, que es cuento verdadero y la historia, que es verdad contada. Mientras el raciocinio parte en cachos a la realidad para entenderla mejor, el sentimiento integra en un todo lo racional más todo lo demás. Esta dualidad pone al mundo a girar y al hombre lo hace imaginar y saber.

Por eso este libro es ameno y útil porque nos explica el tema de Centeótl desde ambos puntos de vista: el mito yla historia. Responde preguntas al mismo tiempo que provoca más y nos comunica ciertos misterios que quién sabe por qué, heredaremos como valores estrictamente oaxaqueños a los futuros “nitos”. 

Podemos imaginar a un hombre sin dinero, pero no sin mitos. Podemos imaginar a una mujer sin hogar, pero no sin patria porque ella es “la patria”, aunque si debo ser preciso debería decir “la matria”, el lugar en donde el mito cobra vida. 

Centéotl en los lunes del cerro en Oaxaca es una joven indígena o mestiza elegida en su región para representarla con el mayor decoro posible. Los misteriosos engranes del mito oaxaqueño la vuelven promesa de la renovación universal gracias a que el maíz ha alcanzado la pubertad, al igual que ella. De esta forma una milpa se vuelve el lugar donde el universo siembra su circular perpetuidad. Marca la hora de renovar el ciclo. Anuncia la llegada de la fiesta oaxaqueña.

Evelyn Acosta López.
Loma Bonita. Diosa Centéotl 2012.

El lector hallará aquí un banquete intelectual para entender y apreciar los mitos parecidos que se repiten en distintas sociedades alrededor del planeta. El texto de Prometeo Sánchez titulado “Las divinidades agrícolas del mundo” nos coloca en un tema cada vez más olvidado por la cultura urbana: la tierra como fuente de la vida. Por lo mismo, para entrar en materia, es de lo más oportuno recordar cómo han construido sus cosmogonías las civilizaciones más antiguas del planeta.

María Luisa Acevedo Conde nos ofrece información de suyo polémica, si bien fundamentada en la historiografía: la práctica del culto a una divinidad asociada al maíz en Oaxaca. ¿En qué milpa prehispánica brotó por primera vez la adoración a la flor del maíz? ¿Azteca, xochimilca o zapoteca? Nos lleva de la mano desde el pasado mesoamericano hasta el presente para concluir que aquello que en el origen fue una fiesta popular ahora solamente es “un programa oficial llamado Guelaguetza”... 

Demetrio Quiroz es autor del texto titulado “Amo la Guelaguetza, pero amo más los Lunes del Cerro”. Con la sensibilidad del cronista que se desborda de emoción ante lo que vive, nos entrega no un cuadro, sino una exposición completa de fotografías mentales: Nos lleva a meternos a los barrios, a las casas, a los mercados... nos lleva de la mano con las comideras, nos guía por las faldas del Fortín recogiendo azucenas. Nos alerta de no tocar el chichicaxtle, nos recuerda qué tiendas había que visitar para comprar en abonos la ropa que habría de remojarse en el cerro... Su texto es la voz festiva de un nito “nacido y criado” en este solar, totalmente querendón de su terruño.

Alejandra López López.
Ciudad de Oaxaca. Diosa Centéotl 2009.

Guillermo García Manzano titula su texto “Centéotl”. La sencillez del concepto contrasta con la compleja biografía de esta joya del costumbrismo oaxaqueño contaminado por la alteración mercadotécnica del mito. La búsqueda del rostro de las primeras doncellas que la tradición hizo diosas, topa con la escasez de sus retratos. No existe ningún archivo oficial, a pesar de ser un acto oficial... La investigación iconográfica que hace nuestro autor nos lleva hasta el nada lejano año de 1969. A partir de entonces Centeótl parecería haber llegado para siempre a estas fiestas según se desprende de documentos reproducidos en este libro. 

Pero con fotos o sin ellas, yo recuerdo que en mi casa trascendía este que es mitad concurso y mitad ritual. Seguramente porque mi padre, don Néstor Sánchez, al ser periodista tenía que cubrir la información. 

Sayra Gabriela Hernández Espinoza.
Santo Domingo Tehuantepec. Diosa Centéotl 2011.

Revisando aquel pasado a vuelo de pájaro hallé que pueden haber tres momentos sublimes en la vida de la joven rural de Oaxaca que nos ofrece aún hoy la mitología y la costumbre.
El primero tiene relevancia solamente cristiana y no va más allá de los límites parroquiales. Ocurre cuando –sin concursar– llega a personificar a la Virgen María la noche de la Natividad.
El segundo tiene tintes de laicismo y patriotismo. Ocurre cuando sí se somete a un modesto concurso para personificar a la “América”. En este caso su trascendencia no rebasa las fronteras municipales.
El tercero tiene el vigoroso eco de la mitología mesoamericana. Es el concurso Centéotl. La gloria envuelve a la elegida y la fama le concede su gracia a través de los medios de comunicación que cubren las fiestas de los Lunes del Cerro. Su trascendencia con frecuencia se vuelve nacional.
La joven urbana, por su lado, dispone de otro sistema de símbolos para sentirse en las nubes. 

Pero volviendo a los viejos buenos tiempos, ¿qué fue de la hermosa señorita Dora Rodríguez Baños, de Pinotepa Nacional, diosa Centéotl 1969? Lo pregunto ahora porque aunque yo no pude apreciar su belleza entonces, su fama de diosa llegó volando a mi casa paterna. No hubo adulto que no tocara el punto en la sobremesa... De eso sí me acuerdo, pues su padre era amigo de la familia nuestra.

Dora Rodríguez Baños Santiago.
Pinotepa Nacional. Primera Diosa Centéotl 1969.

¿Qué sintió en 1971 la doncella ganadora María Teresa Ramírez Caballero? Ella misma confiesa el peso real del mito que personificaba. Quizás no fue del todo consciente de que en su encarnación de una divinidad agrícola antigua se expresaba el tiempo suspendido, la apoteosis del ciclo, aquél en el que a su lado, implorados por el ritual, la memoria y la fiesta, estaban también alineados todos nuestros antepasados, listos para echarnos una mano. Cuando los integrantes de las otras delegaciones le brindaban su respeto a la diosa Centéotl María Teresa Ramírez Caballero –cito textualmente:– “[me] solicitaron algo que realmente no estaba bajo mi control: [me] pedían lluvia, buena cosecha y salud para trabajar”... (p.88) Así lo recoge la investigación de Conchita Villalobos titulada “Las diosas, las mujeres”... Al leer esta entrevista el lector sentirá como el mito vuelve a palpitar con toda su vitalidad, tan pronto se le recuerda ¡Qué alma tan llena de misterios tienen la ruralidad oaxaqueña!

María Teresa Ramírez Caballero
Ejutla de Crespo. Diosa Centéotl 1971


No digo más porque Salvador Siguenza lo hace mucho mejor que yo en su estudio introductorio con el que abre esta edición.

Cierra este libro una gran cantidad de información fotográfica. Desde la primera doncella urbana que encarnando a la ciudad de Oaxaca en el primer “Homenaje racial” encabezó el jolgorio popular simplemente como “Señorita Oaxaca”. Retratos a todo color de muchas de nuestras Diosas Centéotl, las fotos de otras Centéotl de provincia como Ejutla y Zimatlán y de los programas oficiales de las fiestas desde los años de 1932, hacen de este libro un invaluable testimonio. A través de ellos García Manzano observa la intermitente presencia de Centeótl y cómo en algunos años en su trono se sentaron fugazmente las trágicas princesas Ita Andehui, mixteca, y Donají, zapoteca.

Ana Lucrecia Bautista Rafael.
Santa María Zacatepec, Putla. Diosa Centéotl 2010.

Me resulta difícil, por no decir imposible, enriquecer el valor de este libro. Combina muy bien la tradición oral con la documental, reúne a muchas mentes y sensibilidades en un solo tema, contiene ilustraciones inéditas, recoge testimonios de las protagonistas y reflexiona sobre aquello que empaña la fiesta. Realmente presentar este libro me puso en el dilema de preguntarme ¿qué más puede aportar un periodista como yo al tema?

Para fortuna mía los historiadores con frecuencia se olvidan del futuro.

Margarita Santaella.
Ciudad de Oaxaca. Primera "Señorita Oaxaca" que presidió  en 1932 el Homenaje Racial,
antecedente de la "Guelaguetza".

Centéotl es un mito tan viejo que tiene todo el futuro para mejorar. Así como este tema fue fruto de la reflexión colectiva de destacados intelectuales oaxaqueños formado en el Grupo A Contragolpe, así la resurrección del mito fue llevada de la mano por los más célebres intelectuales de Oaxaca de 1932, quienes “inventaron” el Homenaje Racial. Y así tendrá que ser en el futuro porque si algo ha hecho de la Guelaguetza un invento genial y resistente a las ocurrencias y puntadas así como a los ataques vandálicos de los “appos” es que su inmortalidad se basa en que ha sido un fruto colectivo en constante reinvención. Desde la costurera que rediseñó los trajes, desde la profesora que imaginó que una danza puede redimir a la mujer, desde la señorita que responde a una pregunta difícil recordando las palabras de su abuela... todas las alegrías, energías y creencias populares recrean y vuelven a refrescar estas fiestas agrupadas en lo que hoy llamamos Guelguetza, dedicadas simbólicamente a una diosa Centéotl muchacha que ha tenido que ganarse su sitio compitiendo contra iguales, así tenga que abandonar California, adonde se fue como migrante –quizás ilegal– para venir solamente buscando el honor de llegar a ser Diosa Centéotl, como fue el caso de la yalalteca Ana Deisy Alonso Ortiz en 2005. 

Ana Deisy Alonso Ortiz.
Villa Hidalgo Yalalag. Diosa Centéotl 2005.

Aunque Centéotl o Zintéotl es un dios mexica a veces hembra y a veces varón, o es las dos cosas simultáneamente, ya se dio en estas tierras zapotecas el paso de decidirla doncella. Cito al Dr. Víctor de la Cruz con quien platiqué de este tema: Qué bueno que la Secretaría de Turismo de plano la hizo mujer y joven, terriblemente bella y espeluznantemente joven. 

Isaura de los Santos Mendoza.
San Miguel Panixtlahuaca. Diosa Centéotl 2006.


CONCLUSIONES.

Debo ir más allá de los alcances de este libro, pues para eso se publican. Desde luego mis reflexiones, derivadas de su lectura, sólo reflejan mis inquietudes personales.

1.Celebro que el Grupo A Contragolpe dé a conocer sus investigaciones y cavilaciones sobre Centéotl y la cosmogonía que le sustenta. Por años estos temas no los vimos con la suficiente atención. Creíamos que eran sólo entretenimiento, folclor y borchinche para turistas, olvidando que Centéotl es más bien una consecuencia de nuestra cultura del maíz y no al revés. La edición es muy oportuna. Habrá que estar atentos a los enfoques bioculturales que sobre el maíz y otras expresiones culturales afines están haciendo localmente otros científicos preocupados por el mismo tema.

Adela Galván Ruiz.
Santos Reyes Nopala. Diosa Centéotl 1988.

2.Tenemos que aceptar que el universo de nuestras fiestas de la Guelaguetza-Lunes del Cerro está en crisis. Como tema peliagudo que es, lo haré tres cachitos para, según yo, analizarlo mejor:

Cachito A)Me temo que la identidad cultural entre el oaxaqueño y los “Lunes del Cerro” sufren un divorcio cada vez más frío. Pasó de ser una fiesta de los oaxaqueños a ser un espectáculo que sucede en Oaxaca, lo analiza la autora Acevedo Conde y coincido con ella. Aquellos elementos del oaxaqueñismo que le aportaron su energía inventándola, cada día se desvanecen más. 

Cachito B)En cambio, municipios del interior están haciendo sus propios “Lunes del Cerro” en las mismas fechas. Si alguien estima que hemos perdido algo, es fácil ir hasta ellos para analizarlos y ver cómo están siendo una fuente increíble de identidad popular.

Lorena Castellanos Villanueva.
Mixistlán de la Reforma. Diosa Centéotl 1985.

Cachito C)La otra crisis es indirecta, pero no menos grave: Me refiero al problema del cambio climático, la degradación de la naturaleza en Oaxaca y el frágil futuro del maíz criollo. ¿En 10 años estaremos hablando de "Centéotl T" la "Diosa del Maíz Transgénico"? Es la molesta pregunta que les hago.

Mientras pensamos cómo responderla y si vale la pena a hacerlo, seamos realistas y hagamos el siguiente ejercicio mental de vislumbrar el futuro con el siguiente guión hijo contrahecho de la ciencia ficción:  Lo que leeré enseguida lo hallé como crónica publicada en un portal de internet titulado “Nenguanitos y Noticias de Antequera”, con fecha de 18 de julio del año 2024. Repito la fecha para que no haya confusión:  18 de julio del año 2024. Cito textualmente:

"Como estaba prevista, la elección de nuestra Diosa Centéotl se desarrolló en un laboratorio subterráneo propiedad de Monsanto, la conocida empresa multinacional de biotecnología que tiene la patente exclusiva de los genes de casi todos los maíces oaxaqueños. Aunque no se sabe dónde está tal laboratorio, la vox populi le dice “el pañuelote”... algo sabrá la gente. Ningún plantón pudo interrumpir el concurso, aunque en la superficie sí hubo un connato de bronca en el jardín de El Pañuelito. Ante las protestas ciudadanas, la Secretaría de Turismo explicó por qué se vio obligada a aumentar el precio del boleto: “–Simplemente porque ya no nos alcanzaba para pagarle los "derechos de autor" a la trasnacional citada, pues debemos hacerlo cada vez que por estas fechas se mencione la palabra "maíz", dijo textualmente un subsecretario”.... Otro alto funcionario que pidió el anonimato agregó que aunque solicitó la instalación de una mesa de diálogo con Monsanto, ésta la rechazó. Entonces el gobernador y el presidente municipal decidieron salvar de una vez por todas al concurso Centéotl, y de paso a la Guelaguetza completa, así es que en un gesto inédito juntaron sus presupuestos y compraron una robot china a la que vestirán de indígena todo julio. La Cámara de Diputados publicó ya el decreto correspondiente. El Tribunal Superior de Justicia, por unanimidad, aceptó que es perfectamente legal olvidar la palabra maíz. Por su parte, la Asociación de descendientes de las antiguas diosas Centéotl hicieron llegar a todas las redacciones de los medios locales un enigmático boletín que reproducimos íntegro, ya que solo contiene escrita una línea entre signos de admiración e interrogación: ¡¿Por qué?!… Todo indica que los siguientes serán los mejores lunes del cerro de toda la historia, declaró el regidor de espectáculos. La Tesorera estatal, por su parte, aclaró que no corremos ningún riesgo extra de sangrar las finanzas públicas, pues a la robot china, que habla en perfecto castellano, se le programó desde fábrica para que cuando tenga que mencionar el problemático vocablo "maíz" lo diga en chino. A pregunta expresa de este reportero de cómo se pronuncia eso, la funcionaria hizo gala de su poliglotez y con gran desparpajo exclamó: "A-xhingá!, así suena, respondió. Seguiremos informando desde la Rotonda de la Azucena"...

Heidy Toledo Villalana.
Santo Domingo Tehuantepec. Diosa Centéotl 2007.

3.Volvamos al presente. Con el paso del tiempo, Centéotl vino a ser un espacio donde la mujer oaxaqueña triunfa sin tener que dejar de ser lo que ha sido. Es todavía raro en nuestro país ver que una mujer del medio rural tenga éxito social vestida de indígena. Por cosas que no traeré al caso, mantenemos el cliché de asociar la pobreza al indígena, más el agravante de la ignorancia si además de indígena se es mujer. Todo ello es cierto. También lo es que sufre calladamente machismos y violencias y que la justicia le regatea su servicio cuando se ha asesinado a alguna joven en Oaxaca. Hierve la sangre saber que tienen que parir hijos en los pisos de los hospitales, símbolos de "nuestro" progreso. 

Concepción Martínez Merino.
San Juan Copala. Diosa Centéotl 2001.


Centéotl, en contraste, se ha ido convirtiendo al paso de los años en el espacio del éxito y en el momento de triunfo de la paisana oaxaqueña. A diferencia de otros certámenes de belleza femenina occidentalizada, el Centéotl premia la belleza moral y comunal de la mujer rural, indígena y mestiza. Centéotl estimula nuestros mitos, por un momento coloca a la mujer en el mismo trono donde recibieron las mujeres sobrenaturales las plegarias de la humanidad antigua, recalca aquella identidad ideal en donde no hay conflicto y no pesa ninguna contradicción porque es una fiesta que corona las jornadas de trabajo de sol a sol en el campo y celebra a la naturaleza y a la humanidad como un todo pleno de sentido. 

Este libro recogió la voz de algunas protagonistas. Ojalá, algún día, podamos escuchar lo que tienen que decirnos otras mujeres rurales triunfadoras como éstas acerca de la vida en general, de la economía estancada, del campo que ya no rinde, del éxodo migrante, de la terrible corrupción, de la inseguridad y de la pésima educación a que están condenados sus descendientes... 

Dora Rodríguez Baños Santiago bailando chilenas.
Pinotepa Nacional. Diosa Centéotl 1969.

“Centéotl en los Lunes del Cerro en Oaxaca”, hecho con erudición y emoción, me condujo a estas líneas mitad reflexiones y mitad confesiones. Es fruto del mismo vergel del que habla. Devórenlo como yo y esparzan sus ricas semillas en el siempre hermoso Oaxaca.

Claudio Sánchez Islas.
10 de abril de 2014.